(2010 «Explosive eversion and functional morphology of the duck penis supports sexual conflict in waterfowl genitalia Proceedings of Biological Sciences, mayo 7,.
(1995 «Sexual fantasy Psychological Bulletin, 117,.
Los encuestados acertaron el número de parejas diferentes con que las actrices habían rodado escenas eróticas (72 real por 78 previsto pero se quedaron muy cortos en los chicos (97 previstas por 312 real).Forman sin duda subgrupos con características diferentes que a menudo no se contemplan en los estudios.Si tras eyacular no hacía nada el miembro menguaba como el de cualquiera, pero si quería podía mantener la erección sin ningún tipo de problema.Peter,., Valkenburg,.Muchos biólogos establecen que ciertos animales se masturban para mejorar los parámetros de su semen ante posibles encuentros reproductivos, pero investigadores estadounidenses, analizando el comportamiento de esta ardilla africana, vieron que los machos solían masturbarse justo después del coito.Especulan que este peculiar caso de contorsionismo puede aumentar el éxito reproductivo o evitar enfermedades.Existe la bisexualidad masculina?En el local había un espacio común con pista de baile, sofás femme à la recherche de jeunes amoureux de buenos aires y un par de barras donde pedir bebidas.De eso se trataba en realidad.Fijémonos si no en el estudio dirigido en 2010 por el psicólogo de Harvard Daniel Gilbert:.250 hombres y mujeres les instalaron una aplicación en sus teléfonos móviles que les preguntaba a tiempos aleatorios qué estaban haciendo en ese preciso instante y cuán felices.(2009 «Prevalence and characteristics of vibrator use by women in the United States: results from a nationally representative study Journal of Sexual Medicine, julio, 6(7.Esto podría explicar el estado de relajación mental de algunos sadomasoquistas tras la sesión.Es algo tremendamente difícil de estudiar empíricamente en humanos, y sólo se pueden realizar estudios indirectos, como uno publicado en 2010 que sugiere una relación entre el patrón de vello corporal del padre y la atracción de sus hijas hacia hombres más o menos peludos.Pero no es comparable ni nos informa sobre la homosexualidad humana, ya que en la mayoría de estos casos son juegos y no preferencias exclusivas.Explicadle que nos separamos hace siete millones de años de un ancestro común que luego se diversificaría en chimpancés y bonobos, y que estos últimos, cuando encuentran un festín empiezan a saltar de alegría, se ponen a copular unos con otros, y después.Pero la relación entre placer y dolor es mucho más profunda y compleja que esto.Adictos al amor Mejor solos que mal acompañados, sin duda.
Observé este curioso experimento durante mi primera visita al laboratorio de Jim Pfaus en julio de 2010, cuando estaba empezando a darme cuenta de que, ocultos en diferentes universidades, había un buen número de investigadores reivindicando que la ciencia tenía mucho que aportar al estudio.
El testimonio de experiencias políticas traumáticas como instrumento terapéutico.




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